«Ah, no importa que se bote la repisa con colgador, no hay problema que boten el equipo de sonido, zapatera, libros, cosas, destruyan objetos o personas; solo son nada y aunque sirvan hay después vemos como reponerlas (hay después nunca); de todas maneras no valen nada, solo le costaron a nosotros, no a los que lo destruyeron»
Realidad: Cada daño, por mínimo, es daño… ahora a reponer y solventar.
Descubre más desde Blog de Samuel Suiri
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.